En este tiempo de Adviento, se nos invita a hacer una pausa, a silenciar el corazón y a volver a nuestras raíces. En la Carta de diciembre, el Padre General nos guía en una profunda reflexión sobre lo que nos sostiene, nos alimenta y da sentido a nuestra vocación y misión escolapia.
Con la sensibilidad que caracteriza su vida cotidiana, nos recuerda que solo crece verdaderamente quien echa raíces profundas: en la fe, en la interioridad, en la comunidad y en el compromiso con los pequeños y los pobres. Sus palabras nos ayudan a mirar hacia dentro, a reencontrar la fuente y a renovar la esperanza.
Te invitamos a leer con calma, saborear cada reflexión y dejarte llevar por este texto tan rico en espiritualidad, humanidad y sentido misionero. Que esta carta sea agua viva para el corazón y luz para el camino en este Adviento.
Volver a las raíces es siempre un camino de renovación. 🌱
¡Buena lectura!

