En la Presencia Escolapia de Aracaju, el Jueves Santo se vivió como uno de los momentos más profundos de la fe cristiana, invitando a la comunidad a reflexionar sobre el amor que se traduce en servicio.
El gesto del lavatorio de pies recuerda la enseñanza de Jesús sobre la humildad, la entrega y el cuidado del prójimo, inspirando la vivencia concreta del Evangelio en la vida cotidiana. En la institución de la Eucaristía, la Iglesia celebra el don más grande: el mismo Cristo que se hace presencia viva entre nosotros.
Este momento invita a los fieles a renovar su compromiso de amar con sencillez, verdad y espíritu de servicio, a la luz del ejemplo de Jesús: «Haced esto en memoria mía».
Imagen: @parroquia_nsradeguadalupe

